Las organizaciones no fallan por falta de talento, sino por desalineaciones en la estructura, en la toma de decisiones y en la relación entre dirección y equipos.
Nuestro método parte de una lectura estratégica y sistémica de la organización, entendiendo que cada rol, cada decisión y cada relación forman parte de un conjunto más amplio
Cuando el sistema está desordenado, la estrategia no se ejecuta, por muy bien definida que esté.